viernes, 8 de marzo de 2019

LAS MARZAS Y POLANCO. POLANCO Y LAS MARZAS.


                 POLANCO Y LAS MARZAS. LAS MARZAS Y POLANCO
                         XXX ANIVERSARIO DE LA RONDA MARCERA





Foto del Estudio a Primer vuelo

... Su hija se dispone a hacerle el dúo, cuando se oye en el corral un coro de relinchos y un ruido sobre los morrillos, como si avanzaran veinte caballos.

- ¡ Ahí están los ladrones! - diría en tal caso un ciudadano alarmado.

- Pues no, señor: son los marzantes, es decir dos docenas de mocetones del lugar que andan recorriéndole de casa en casa. El ruido sobre los morrillos y los relinchos los producen las almadreñas y los pulmones de los mozos.

Este acontecimiento hace en los personajes de la cocina en efecto agradabilísimo; callan todos como estatuas y se disponen a escuchar.

-Vaya, señor don Jeromo -dice una voz en falsete para disfrazar la verdadera, desde el portal: - a ver esas costillas que están curando en el varal; esos ricos huevos de la gallina pinta que cacareaba en el corral, por, por, por, poner, por ¡poner!... ¡Que sí... ¡ Vaya que sí!...

El coro contesta con relinchos a esta primera tirada de algarabia, que así se llama técnicamente la introducción de los marzantes, y vuelve a continuar la voz pidiendo "morcilla en blanco, o aunque sea en negro," y otras cosas por el estilo, hasta que concluye diciendo:

- ¿Qué quiere usted? ¿que cantemos o que recemos?

- Que recen, - dice Jeromo.

-¡ Que canten, cóncholes! -replica el estudiante-, que a mi me gustan mucho las marzas... ¡Ea, a cantar! -añade luego, abriendo una rendijilla, nada más, de la ventana.

Esta orden es acogida afuera con otro coro de relinchos, y al punto comienzan a cantar los marzantes, en un tono triste y siempre igual, un larguísimo romance (...)

                                                                                                La noche de Navidad
                                                                                                 Escenas montañesas 1864      

                                                                                                    de J.Mª de Pereda


" Quizás las marzas todas ellas de nuestra provincia fueron inspiradas por la melodía musical que oí en 1878 en el famoso Cumbrales, donde nació y vivió don José Mª de Pereda"

                                                                                             Cancionero Popular
                                                                                 de la provincia de Santander. Libro IV
                                                                                           D. Sixto Córdova y Oña        

 Podemos apreciar existe   relación literaria entre Marzas y Polanco.
Cierto, Polanco de antaño ha tenido tradición marcera, pero hubo unas décadas en que las marzas se dejaron de cantar y de rondar. Tras varias décadas de ausencia, en los años 80, durante dos o tres años,  un grupo de niñas del colegio La Milagrosa, abanderadas por sor Milagros  salieron de ronda por el municipio a fin de recaudar dinero para su viaje de fin de estudios.
Va a ser, años después en 1989, cuando la Escuela de Adultos, en su afán por recuperar tradiciones, contacta con alguna de aquellas niñas que se incorpora a la propia Escuela y posteriormente a la Asociación Sociocultural Polanco,   para enseñar la canción de marza y comenzar a hacer ronda por todo el municipio.  Desde entonces, a través de la Asociación Sociocultural, hombres, mujeres y niños se juntan todos los años para ensayar los cánticos marceros y salir de ronda por todo el municipio durante el último día de febrero y primero de marzo. Buena parte de las canciones se han aprendido de Julián Revuelta, El Malvis que ha venido colaborando con la Ronda.  

El presente año, las marzas de Polanco. han cumplido su XXX aniversario, consolidándose como una de las más antiguas de la región.
En su afán divulgatorio  se publicó un libro "Marzas tradición viva en Polanco", editado por el Ayuntamiento en 2003 y escrito por Enma Mª  Blanco. De dicho libro se ha hecho una nueva edición ampliada en 2014, con prólogo de Constantino Barrero, para rememorar el 25 aniversario de la Ronda.
Una de las novedades que ha presentado la Ronda Marcera  de Polanco, es el haber incorporado  la mujer a la ronda, algo que había sido tradicionalmente exclusivo para varones. Pero los tiempos y las circunstancias ha modificado ese carácter exclusivo y varonil a la Ronda, para pasar a ser un grupo de vecinos quienes salen a saludar a otros vecinos y dar la bienvenida a la primavera. Este carácter inclusivo y no exclusivo se está generalizando por toda la región y hace que en multitud de municipios se escuche por sus calles  el Marzo florido, consiguiendo las "Marzas" recuperar el punto álgido de antaño.
                                              TINO BARRERO
                                           

jueves, 7 de marzo de 2019

JESÚS CANCIO. Acercamiento al Poeta del Mar.

JESÚS CANCIO. Acercamiento al Poeta del Mar tras la visión de LUIS CORONA CABELLO.

Recientemente se ha publicado por iniciativa de la Asociación Sociocultural Polanco y bajo la  coordinación y dirección de Constantino "Tino" Barrero que ha elaborado el prólogo con breve biografía de Luis Corona y el epílogo del libro. El libro " Jesús Cancio. Acercamiento al Poeta del Mar tras la visión de Luis Corona Cabello", donde aprovechando la biografía que sobre el Poeta del Mar realizó su primo Luis Corona, titulado  Nuevos Maretazos y la biografía íntima del Poeta del Mar, Bilbao 1974 y cuya edición hace años quedó agotada, pretende sirva para dar a conocer, recordar y divulgar su peripecia personal y su obra literaria.
Se ha querido aprovechar la edición del presente libro para otorgar reconocimiento a su biógrafo, Luis Corona Cabello primo del poeta y gran conocedor del mismo. Luis Corona y Jesús Cancio fueron dos grandes personajes de singular personalidad, imbricados por lazos de parentesco y amistad que les mantuvo fuertemente unidos con muchos años de vida compartida. Luis Corona mostró ejemplaridad de lealtad; difícil dilucidar lo que hubiese sido el vida de Cancio sin la presencia, el apoyo y afecto de su primo Luis.

En el presente libro, a parte de reeditar la biografía de Jesús Cancio que desde el afecto nos muestra la vida azarosa que llevó el poeta y donde nos selecciona una serie de poemas que nos muestra la evolución poética por la que pasó el Poeta del Mar, se ha querido plasmar unas pinceladas sobre su autor, Luis Corona Cabello, por ser un personaje no suficientemente conocido a pesar de sus cualidades artísticas como pintor y escritor y sus exquisitas cualidades humanas que le hizo ser querido y respetado por todos cuantos le conocieron y sostuvieron la bonhomía como relevante valor.
Se aprovecha la ocasión para dejar un epílogo, donde se resalta algunos de los acontecimientos más significativos acaecidos en torno a Jesús Cancio desde el apartado donde concluyó, allá en 1973, su biografía Luis Corona hasta la actualidad.
Se han añadido dos poemas cancianos, Polanco que se encuentra en su libro "Seis de los santos lugares del poeta" Ed. Hermanos Bedia 1955. Hemos de tener en cuenta que tras Comillas y Madrid, va a ser en Polanco el lugar dónde más tiempo vivió tras el exilio y va a ser el lugar donde emitió su último suspiro.
El otro poema, no podíamos dejar de publicarle, es un poema inédito que casualmente, a través de una vecina polanquina que lo halló plegado entre las hojas de un libro, me llegó en 2011 en el quincuagésimo aniversario de su fallecimiento.
Este poema le había escrito en 1938 durante su estancia en la cárcel de Torrelavega e iba dedicado a la joven poeta y rapsoda Fidelita Diez que había sido, con tan sólo 17 años, vilmente asesinada y violada en la cárcel a manos de unos falangistas. El poema lleva por título  Romance del entierro de la gentil recitadora de mis versos. Este año que ha concluido se ha cumplido el 80 aniversario de los hechos.
                                     Placa conmemorativa en Polanco durante el 50 aniversario fallecimiento de Jesús Cancio
El afán de la publicación de este libro "JESÚS CANCIO. Acercamiento al Poeta del Mar tras la visión de LUIS CORONA CABELLO", ha sido, y es, la divulgación de la figura de este gran poeta y magnífica persona. Para ello, hemos hecho una distribución gratuita por todas las bibliotecas de Cantabria, la Universidad y alguna biblioteca  de Madrid y Valladolid, así como alguna Casa de Cantabria y los colegios de Polanco.

El libro ha sido editado por la Asociación Sociocultural Polanco y la Editorial Los Cántabros que dirige Gustavo Alútiz quien ha participado sin ánimo de lucro. En la presente edición hemos contado con la colaboración de los ayuntamientos de Comillas y Polanco.

https://www.foramontanos.fm/tino-barrero-hablo-sobre-su-libro-sobre-jesus-cancio/


lunes, 12 de marzo de 2018

La mujer dentro de la ronda marcera


                               LA MUJER DENTRO DE LA RONDA MARCERA

                                                                                          por     Tino Barrero
                                                               Coordinador Cultural y Director Ronda Marcera  de Polanco



Recién salidas las rondas marceras por las distintas localidades de nuestra región y a las puertas de celebrase el Día  de la Mujer, me pregunto, una vez más ¿Tiene sentido, hoy en día, la exclusividad sexista de la “Marzas”?.  Las “marzas” son una de las tradiciones cántabras con mayor  clara connotación machista, debido a la exclusión de la mujer en su ronda. 
Los más ortodoxos recurren  a leyes no escritas. Nos dice Antonio Montesinos en su libro Las Marzas: Rituales de identidad y sociabilidad masculinas. Editorial Límite 1992, que “La ley y la costumbre de las marzas no consienten más que a mozos solteros". Con ello, pone de manifiesto que las costumbres se convierten en leyes, dando paso al  denominado derecho consuetudinario. Pero,  costumbre simplemente es un acto o serie de actos que se realizan de manera continua en el tiempo y que pueden dejar de realizarse por causas diversas sin que se caiga en algo ilícito. Las costumbres quedan sometidas a variables circunstanciales. En el caso que nos concierne de las “marzas”, sería impensable en el medio rural, durante los siglos XIX y anteriores, que hombres y mujeres acometiesen roles comunes como es el ensayar  y hacer rondas nocturnas cantando  marzas. Vamos, totalmente impensable. Se tendría que esperar más allá de  mediados  del siglo XX para sólo poder imaginarlo.
Otra cuestión es, ¿qué fin perseguía en su origen  la  ronda de  marzas?
No sabemos con certeza la procedencia de las “marzas”, hay quienes las trasladan a la costumbre ancestral de los antiguos pueblos  de la península, anteriores a la denominación romana, siendo una fiesta propia del primer día del año que siguiendo el calendario lunar correspondería al 1 de marzo, para alabanza a la primavera. Así lo confirma el antropólogo Julio Caro Baroja : Los mozos son los descendientes de los que en otra época salieron con motivo del comienzo del año ‘Kalendae Martiae’ cantando las ‘martiae’, anunciando la venida del primer mes dedicado a un dios de la agricultura después de los meses purificadores”
Por lo tanto, su objetivo es el dar la bienvenida a la primavera a través de  cantos por las casas en alabanza a los vecinos, celebrando el dejar el duro y frío invierno atrás.  No existe ninguna reseña que nos pudiese llevar a considerar la ronda de marza, como ronda de amor o de cortejo. Por consiguiente, la diferenciación sexual no justifica sesgo alguno para realizar la ronda.
Otro mito a desmontar; tanto José Mª de Pereda 1864, en Escenas montañesas, como Amós de Escalante 1871, en Costas y montañas, Demterio Duque y Merino en 1892 y Antonio Montesinos en 1992, al referirse a la ronda marcera, hacen mención a una composición de mozos jóvenes. Es entendible; en el medio rural no es fácil imaginar, tiempo atrás, a un adulto de algarabía, cantando de casa en casa y acompañado de adolescentes y jóvenes, ya que la distancia intergeneracional ha sido manifiesta hasta tiempos muy recientes. Hoy en día, salvada ésta en buena medida y sin que llame la atención a los más puristas, participan en la ronda, niños, jóvenes y mayores sin que represente dificultad alguna. Al contrario, supone un instrumento de integración y de control social en el cumplimiento de los valores e ideales de la comunidad, donde los más jóvenes aprenden de sus mayores. No olvidemos que si algo es incuestionable a la ronda de marzas, es la exquisitez en cortesía, respeto y responsabilidad hacia la autoridad, hacia el vecino, hacia el propio grupo y hacia sí mismo. El ritual consiste en llamar a  la casa, presentación y saludo, pedir permiso, cantar si se concede, agradecer la dádiva y despedida. También se refuerzan, tal como nos indica Montesinos, con el ritual petitorio, el sistema de ayudas y prestaciones mutuas.
Otra consideración a tener en cuenta; las marzas que han tenido un proceso desigual en el tiempo, teniendo su periodo de realce y de decadencia, tras la Guerra Civil sufrieron un apagón en toda la región, va  a ser a partir de mediados de los años cincuenta, cuando a través de algunas agrupaciones de voces corales, como el Coro Ronda Garcilaso se vuelven a escuchar los cantos de marzas a través de la radio, pero sin ronda y cantada a dos o tres voces, cuando tal como nos dejó escrito Duque y Merino en “ Algo de las marzas” 1892, los cánticos de marza son a una sola voz y sin acompañamiento de instrumento alguno.
Decía don Sixto de Córdova y Oña que “quizás las marzas todas de nuestra provincia fueron inspiradas por la melodía musical que oí en 1878 en el famoso Cumbrales, donde nació y vivió don José María de Pereda”. Bueno, no sabemos… Lo que sí es cierto es que en Polanco desde antaño se recuerda el canto de marzas con sus paréntesis correspondientes. Los más mayores del lugar, nonagenarios hoy, recuerdan cantar las marzas por el pueblo e ir después a la taberna y con lo recaudado tomarse unos blancos o mistelas con galletas. En los años 70 un grupo de jóvenes de ambos sexos, pertenecientes al grupo de danzas hicieron un amago de cantarlas,  sólo salieron un años y por  tres o cuatro casas. Posteriormente, las niñas del colegio La Milagrosa, salieron  algunos años por el municipio para recaudar dinero para el viaje fin de estudios. Más tarde, en 1989, desde la Escuela de Adultos municipal, dentro de la programación pedagógica del área Sociocultural, se contempló la necesidad de dinamizar social y culturalmente el municipio que presentaba grandes carencias. Entre las diversas actuaciones estaba la recuperación de tradiciones, dentro de las cuales estaban el cántico y ronda de marzas. En estas tareas, se tenía muy claro que cualquier acción dinamizadora y transformadora se debía dar entre hombres y mujeres, jóvenes y mayores. Por lo cual, en ese año, comenzó la ronda mixta marcera de Polanco manteniendo continuidad hasta el presente.
Quiero con esto decir que en Polanco se ha tratado, a través del tiempo, de preservar la esencia de lo que es la tradición marcera, pero prestando menor atención a florituras, a la forma, que en mayor o menor grado, todos los grupos marceros vienen obviando.
 Las tradiciones también sufren su evolución, tal como indica Emma Mª Blanco en su libro “Marzas tradición viva en Polanco” Edición revisada y ampliada 2015, p.28, donde preservando el fondo, es decir, lo esencial, cabe – y, a veces, se hace necesario- que las formas o continentes vayan adaptándose a tiempos actuales, siendo lo suficiente abiertos como para comprender que ninguna de las formas adoptadas cambia el contenido del fondo. Si estamos dispuestos a cambiar la canción a varias voces o introducir mayores con jóvenes y niños, no debemos presentar estrechez de mira para introducir a la mujer.
Por fortuna hemos visto como en muchos pueblos y aldeas de Cantabria han resurgido en los últimos años grupos de rondas marceras mixtas, corrigiéndose paulatinamente ese lastre de exclusividad sexual que no tiene justificación alguna excepto una anacrónica estructuración social de base cultural y que paradójicamente se está dando más en el entorno urbano. La esencia de la marza – que es lo fundamental- seguirá tal cual: cántico, casa por casa, de alabanza a la primavera y a los dueños de la casa; en la forma, no solo cantarán niños, jóvenes y adultos, como ya lo vienen haciendo actualmente, desafiando posturas recalcitrantes, sino que se incluirán a la mujer sin diferenciación, sin subordinación real ni simbólica alguna. Con ello ganan las marzas, gana la sociedad, ganamos todos.

martes, 16 de enero de 2018

REVISTA DESAFÍO


Ya tenemos aquí el nuevo número de la revista Desafio. Si queréis leerla, no tenéis más que acudir a la Biblioteca o bien podéis pinchar en la imagen y leerla on-line.





miércoles, 16 de septiembre de 2015

               
  JULIO SANZ SÁIZ RECIBE UN MERECIDO HOMENAJE EN POLANCO

 Por Tino Barrero

                       El ayuntamiento de Polanco ha rendido un pequeño homenaje a Julio Sanz Saiz  durante la conmemoración de la fiesta patronal de san Pedro Ad-víncula. Ha sido un evento sencillo, sin boato, pero profundamente sentido; se ha pretendido buscar el efecto sorpresa  a sabiendas que, a pesar de los años y de la experiencia Julio aún conserva la maravillosa capacidad de sorprenderse. La alcaldesa, Rosa Díaz, acompañada de la concejala de Cultura, Alicia Martínez y otros miembros de la corporación, le hizo entrega de un escudo de Polanco con una leyenda en la que constata la gran
consideración, afecto y agradecimiento hacia el homenajeado por su colaboración en  contribuir al engrandecimiento cultural del municipio.
Un homenaje sobradamente merecido. La faceta artística y humana de Julio Sanz Saiz se imbrica de tal manera que ambas salen reforzadas. Desde el punto de vista artístico, Julio Sanz Saiz  representa uno de los valores más relevantes de la cultura en Cantabria. Todo un artista, tal cual fuese un vestigio del Renacimiento, tiene tras de sí una extensa obra tanto escrita, como pictórica y escultórica, la cual, a su vez, en cuanto a su temática y dimensión, resulta muy versátil. Artista poliédrico, como le denomina el Grupo Quercus. En muchas ocasiones le he oído  autodefinirse artísticamente como “un poeta que pinta” y ciertamente sus pinturas, sus acuarelas, están cargadas de un lirismo capaz de evocar sentimientos, emociones y sensaciones poéticas en el observador. Dentro de la gran variedad temática de su obra, donde más fuerza e incidencia manifiesta es en aquella que gira en torno a la Naturaleza  con la que parece entrar en comunión y de la que posee una profunda capac
idad de elevación estética, recreándose y sublimándola, consiguiendo acercarse a ese misticismo que Michel Hulin denomina “mística salvaje” para diferenciarla del misticismo religioso.
Un valor añadido a la obra de Julio es  que aparte de tener una funcionalidad estética,- y quizá sin proponérselo- va consiguiendo una función modeladora de la sensibilidad, creando conciencia ecológica, haciéndonos concebir una conciencia medioambiental.
Cabe destacar de la personalidad de Julio, su constancia, su perseverancia y capacidad de trabajo, probablemente esa sea una de las causas de su extensa obra. Y, también, junto al amor a la poesía, el mantener durante  sesenta y un años consecutivos  la denominada “Cena de la poesía” creada por él; todo un ritual que  preside como anfitrión todas las noches del 21 de marzo. ¡¡Sesenta y un años consecutivos,… uno tras otro!!. Una cena cuya protagonista es la poesía y lo que se comparte es generosidad.
Cuánta grandeza creativa no cabrá en un hombre que tiene palabras para el asubio, hace un poema a la línea recta o al número tres, que es capaz de ofrecer todo el lirismo a la malva o el lirio e incluso al lagarto y al milenario roble del Monte Aa; que nos deja inmortalizados en acuarela los ríos y puentes de Cantabria entre paisajes maravillosos y sugerentes
 La presencia de Julio en Polanco es esporádica, pero constante en el tiempo. Siempre ante cualquier requerimiento ha estado ahí y, cuando no, él mismo se ofrece para colaborar en cualquier actividad de carácter cultural que programemos en el ayuntamiento. Viene colaborando desde hace catorce años en que se instituyó el Concurso de pintura nacional al aire libre como jurado del mismo. Colaboró en el exitoso y emotivo homenaje que el Ayuntamiento, la parroquia y la Asociación Sociocultural otorgó a los mayores de 90 años del municipio  en aquél año 1992. Años más tarde fue pregonero de las fiestas patronales y con posteridad ha ofrecido varios recitales poéticos y exposiciones pictóricas. Ya, con anterioridad, durante los años 50, visitó multitud de veces Polanco para  acompañar y compartir con su amigo Jesús Cancio, durante las estancias que el Poeta del Mar pasaba en Polanco. En ese peregrinar le acompañaban otras personalidades del mundo de la cultura  como Otero, Mauro Murieras, Laguillo,…
Un homenaje merecido a un artista polifacético, comprometido, trabajador infatigable. Un homenaje a una persona que a pesar de sus 87 años aún camina erguida y que bajo el aparente gesto altanero  se esconde una persona emotivamente sensible que canaliza a través de la pluma  y el pincel  esa fuente de emociones y sentimientos que alberga dentro de sí y que resulta un conversador admirable. Un homenaje merecido a una excelente persona, generoso y siempre dispuesto sin pedir nada a cambio. Bueno sí, una exigencia,... la puntualidad…Julio es irreconciliable con la impuntualidad.
Julio, por  todo, Polanco te quiere. Te queremos. Ojalá gocemos por muchos años de tus obras, tu visitas, tus chascarrillos, tu sorna, simpatía y generosidad. Porque generoso eres a raudales. Y como decía Aristóteles “ De todas las variedades de virtud, la generosidad es la más estimada”.
¡ Enhorabuena, maestro!
                                                                                                                       
Tino Barrero

                                                       Coordinador  Cultural del Ayto. De Polanco